Aprender también es detenerse, observar, descubrir y conectar con el entorno desde otra perspectiva.
En el marco de las propuestas de Vida en la Naturaleza, los estudiantes participaron de una experiencia que invitó a mirar la ciudad desde otro lugar: el río.
Silencio, agua y movimiento fueron parte de una jornada distinta, en la que el aprendizaje se construyó desde la experiencia directa, el desafío y el encuentro con el entorno natural.
A bordo de tablas de SUP, los estudiantes exploraron nuevas perspectivas y descubrieron paisajes cotidianos desde una mirada diferente. La actividad propuso poner el cuerpo en acción, desarrollar el equilibrio, fortalecer la atención y habitar plenamente el presente.
Cada intento, cada desafío y cada logro compartido se transformaron en oportunidades para aprender haciendo, acompañarse y construir bienestar compartido.
Más allá de la actividad deportiva, la experiencia permitió fortalecer vínculos, disfrutar del tiempo compartido y crear recuerdos significativos que permanecerán en la memoria de quienes participaron.
